La temporada de anís en los valles de Chuquisaca concentra el trabajo de muchas familias productoras en pocas semanas.
La recolección es manual y se hace por parcelas pequeñas. Cada entrega llega a nuestro centro de acopio con su registro de comunidad y fecha, que es la base de la trazabilidad de todo el lote.
Desde allí la semilla viaja a la planta de Santa Cruz, donde se limpia, se despedra y se selecciona antes de envasarse para exportación.